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Muchas son las civilizaciones que, a lo largo de los años y de los siglos han pasado por estas tierras, y por lo tanto, son muchos los monumentos que puede visitar si se decide por hacer un día de turismo cultural durante sus vacaciones en la Costa Brava. Para empezar nuestro recorrido, nada mejor que Tossa del Mar, en su Bahía, en la Bahía de Tossa, encontramos un recinto amurallado del románico que sirvió para defenderse de invasiones por mar y de ataques piratas. También en esta localidad destacamos Vila Vella, con sus torres vigías del Siglo XII y la Villa Romana de El Ametllers, cuyos restos arqueológicos están datados en el Siglo IV.
De Tossa del Mar nos vamos a San Feliu de Guixols, localidad gerundense de la Costa Brava de la que debemos destacar Porta Ferrada, único recuerdo de lo que debió ser un castillo de la época de Wilfredo el Belloso y que aún se mantiene en pie. Actualmente es el atrio de una Iglesia Románica.
La Iglesia de Santa María y su retablo barroco en Cadaqués también hay que reseñarlas, pero si hay un municipio que cuenta con una gran importancia histórica en la Costa Brava ese es Castell D’Aro.
Castell D’Aro es un lugar del que debemos destacar las estancias romanas encontradas, y datadas en los primeros siglos de nuestra era y la Iglesia de Fanals d'Aro, del Siglo XVI. Por último, destacar el conjunto de Pólenes de la Cueva del Moro o las estancias romanas de Pla de Palol.
El Monasterio de Rosas, del Siglo XI, es un monasterio benedictino que se construyó para defender la ciudad de los piratas y de los franceses. |